Verificación de un mecánico a la hora de comprar un coche: ¿Es realmente necesario?

Cada año son más aquellos que optan por comprar un coche de segunda mano, seducidos principalmente por el precio reducido en comparación con vehículos recién salidos de fábrica. Sin embargo, hay que tener cuidado al realizar este tipo de transacciones para evitar futuros problemas. A continuación, exponemos los puntos esenciales a tener en consideración a la hora de firmar un contrato de compraventa de vehículos de segunda mano.

Un contrato de venta es un documento que registra el acuerdo entre las dos partes implicadas en la transacción; debe contener los datos personales de las partes, como el DNI/CIF, nombre y apellidos y la dirección del domicilio. También debe incluir la fecha de la transacción y detalles del vehículo como el modelo, la marca, la potencia, el color, la cilindrada, el número de matrícula, la fecha de la primera matriculación, el kilometraje y el número de chasis. Cuanta más información haya sobre el vehículo, mejor para evitar daños y otros problemas posteriores.

Informe de verificación o informe de verificación

La verificación de vehículos de segunda mano para acreditar el estado del mismo es absolutamente aconsejable. Se trata de adjuntar al contrato un informe de verificación para evitar reclamaciones posteriores si eres el vendedor o para comprobar el estado del vehículo si eres el comprador.

Al inspeccionar el vehículo, puede informar de los daños en el exterior (carrocería, faros, arañazos), en el interior (cinturones, revestimiento interior, iluminación) y en la mecánica (batería, motor, transmisión, frenos, estado de la suspensión). Para preparar estas tasaciones, puede confiar en una empresa cuyo personal cualificado inspeccionará a fondo el vehículo e incluso realizará pruebas de conducción.

A la hora de comprar o vender, también es importante asegurarse de que el vehículo está libre de cargas, que tiene permiso de circulación y ha pasado todas las revisiones de la ITV. Por ello, el Informe de Vehículo de la DGT contiene información sobre la titularidad, los datos técnicos, los propietarios anteriores, la fecha de caducidad del certificado de seguro del vehículo a motor y las cargas o defectos que hacen que el vehículo no sea apto para la circulación, así como la matrícula o el número de bastidor. Gracias a este informe, se puede comprobar si la persona que compró el vehículo es realmente el propietario, evitando así problemas en futuras reclamaciones.

Para evitar malentendidos sobre el precio de compra, es aconsejable que el vehículo sea tasado por un profesional que garantice el valor correcto, aunque el vendedor y el comprador negocien posteriormente.

Todos conocemos casos de personas que compraron un coche de segunda mano por un dinero y acabaron gastándose en reparaciones cantidades cercanas o, incluso, superiores al precio de compra venta. Según Informes Mecanicos, la seguridad que nos proporciona un informe de verificación hecho por un profesional nos brinda una confianza y tranquilidad que suplen ampliamente el pago de los honorarios del mismo.

En definitiva, comprar un coche usado es una buena opción si el contrato de compraventa es legal y existe un informe de inspección sólido para evitar problemas y fraudes.

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